Al llegar a la última parte de este cuatrimestre, me estoy permitiendo el poder realizar un breve resumen de lo que hasta el día de hoy he podido presentar de la “Fenomenología del Espíritu” de Hegel, no sin antes especificar que el conocer y adentrarme a su obra me ha conducido de forma gradual hacia una cierta afinidad con su pensamiento, específicamente en la forma estructurada que presenta este recorrido por la historia de la conciencia humana (según el pensamiento de Hegel), la cual va desde lo particular hasta el reconocerse como razón, como Absoluto, como síntesis de todo lo que existe.
La Fenomenología se presenta como anteriormente he comentado, en recorrido histórico y detallado de la formación de la conciencia, del alma que intenta llegar al Espíritu por medio de una autoconciencia, la cual se inicia en una primer etapa, especificada por la conciencia, donde el objeto se encuentra opuesto al sujeto, teniendo así una conciencia sensible que se establece como un nivel primitivo del conocer. Pasando así a la etapa de la autoconciencia, donde se determina como objeto y sujeto a la vez, lo cual se refleja en una conciencia que pudiéramos interpretar como conciencia social. Ya en la etapa de la razón, se habla de una conciencia que es unidad entre pensamiento y ser. Reconociéndose como espíritu. Faltando por examinar la etapa de la religión y el saber Absoluto.
Fase de la conciencia
En esta fase se estructura en tres partes: conciencia sensible, percepción y entendimiento. En la conciencia sensible la certeza la podemos determinar de carácter sensible, como simple captación de los objetos a través de los sentidos, donde el yo se enfrenta a lo más abstracto, momento del caos sensible. En la segunda fase que implica la percepción, el objeto deja de ser inmediato, para particularizarse con propiedades y características, por lo tanto la conciencia aprehenderá la unidad del objeto. Finalmente el entendimiento se enfocará hacia conocer las propiedades de los objetos.
Fase de la autoconciencia
En esta fase se supera la relación sujeto-objeto, y se adentra en una confrontación con otros yo, determinandose como un conocimiento intersubjetivo, se supera lo abstracto se crece en el desarrollo del yo histórico afirmándose por sobre la naturaleza sensible. La autoconciencia aprende a saber qué es en realidad, de qué forma, en primer instancia excluye de sí misma lo otro (de forma abstracta), ya que lo considera no esencial y negativo, pero esta posición la abandona al darse cuenta de que existen otras autoconciencias, por lo tanto se inicia una lucha de conciencias contrapuestas, una es la conciencia independiente que tiene por esencia el ser para sí, otra la conciencia dependiente, cuya esencia es el ser para otro; Hegel utiliza una analogía al especificar que la primer autoconciencia es el señor y la segunda el siervo.
Fase de la Razón
En esta tercer fase, se determina un nivel superior, especificado por la autonomía de la conciencia la cual no necesita de nada distinto, de forma específica no necesita del objeto sensible, ni del sujeto social histórico para ser sí mismo. Lo anterior con una actitud positiva, ya que ahora como razón se encuentra segura de sí misma, en paz con el mundo y con su propia realidad, tiene la certeza de sí misma, de que su pensamiento es, aunque de forma inmediata, la realidad, unificando pensar y ser para sustentar así la razón de ser de todas las cosas.
G. W. F. Hegel, Fenomenología del Espíritu, FCE, México, págs, 131 -151
4 comentarios:
Me parece que estas satisfecho el haber profundizado este grande filosofo Hegel, pero ¿como podrías especificar con tus propias palabras lo que es la conciencia, autoconciencia, razón?
esas fases de la conciencia se me hacen importante ya eu debemos de er varias cosas sobre todo los tres puntos de vista que tocan por ejemplo percpcion sencibiliad y creo que son los metodos para llegar a una mejor percepcion del espiritu
Claro esta que aún no has llegado al punto sobre el "espíritu", pero me pregunto si se puede alcanzar.
Y al tener en cuenta que la fenomenología es un proceso dialéctico, ¿hay alguna medida para un hombre normal? es decir, ¿hasta qué etapa sería las mínimas a alcanzar por el hombre?
¿Cuál sería la relación que existe entre el alma y el Espíritu? O ¿Cuál es el lugar del alma dentro de esta “historia de la conciencia humana”?
Publicar un comentario