La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento

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Rembrandt, Filósofo meditando

martes, 30 de septiembre de 2008

Personalismo, Mounier

La base de la sociedad política se compone de personas que intentan encarnar su voluntad comunitaria, y de sociedades que agrupan a hombres unidos en la búsqueda de un fin humano cualquiera como una expresión afinidad afectiva o espiritual. La patria es la más primaria, la más instintiva de estas sociedades, sobre ella se superponen las sociedades económicas, culturales o espirituales. La nación es el organismo que reúne a ese surgimiento espontáneo de sociedades diversas alrededor de las personas bajo la unidad viva de una tradición histórica y de una cultura particularizada, en su expresión, pero con poder de universalidad.

El Estado no es una comunidad espiritual, no está por encima de la patria ni de la nación, ni de las personas, no tiene por qué determinar la vocación de las personas ni la orientación que esa vocación ha de seguir.

Es un instrumento al servicio de las sociedades, y a través de ellas – contra ellas si es preciso – al servicio de las personas[1]. Instrumento artificial y subordinado pero necesario. Necesario por que si personas y sociedades son dejadas a la deriva sucumbirán en la anarquía por la fuerza disolvente del individualismo y de las necesidades materiales.


La sociedad internacional e interracial.

El individualismo ha encerrado a las naciones igual que al individuo en unas reivindicaciones de interés o de prestigio, en una voluntad de desconocer lo extranjero, en una avaricia e irritabilidad que constituyen propiamente el fenómeno nacionalista. El nacionalismo moderno es un fenómeno independiente de los partidos, nace de una civilización a la vez anárquica por sus principios y centralizadora por sus estructuras, sobre todo por las económicas.

Los miembros de la sociedad internacional no son Estados soberanos, sino comunidades vivas de pueblos directamente representados al margen y junto a los Estados. El derecho internacional tiende a tener como sujetos a las personas y no a los Estados, se convierte en una fórmula de protección de la persona contra la arbitrariedad de los Estados.

La igualdad espiritual de las personas, su derecho natural a realizarse en las comunidades de su elección, deben rebasar no sólo fronteras de naciones, sino también fronteras de razas. A pretexto de explotación racional del globo, el imperialismo capitalista se ha precipitado sobre el trabajo barato, las materias primas abundantes, y los mercados nuevos en aras de la mayor prosperidad de su ganancia, sin consideración por los derechos de los primeros ocupantes. A estos pueblos los ha librado de males reales, pero les ha dejado alcohol, estupefacientes, enfermedades, despoblación, trabajo forzado, recaudación de impuestos, servicio militar, etc. Pero, finalmente, no se justifica la opresión que recae sobre las naciones colonizadas.


¿Cómo hacer? Por que no basta comprender, hay que actuar. El objetivo es asumir el máximo de responsabilidades y transformar al máximo de realidad a la luz de las verdades que se hayan reconocido. El personalismo no aporta soluciones, ofrece un método de pensar y de vivir. Una unión personalista deber ser una unión pluralista que respete y aliente la verdad total de los hombres que la componen, comprometiéndolos al esfuerzo directo, a la autocrítica y a esa conversión ininterrumpida que es la mas estricta fidelidad a la verdad.

¿Qué hacer? Comenzar por tomar una conciencia revolucionaria, una conciencia de conversión. Una revolución a favor de la persona no puede emplear más que unos medios proporcionados a la persona mediante la difusión personal y progresiva de todo su testimonio en torno a voluntades convencidas e irresistibles.

¿Con quién? El personalismo le pide más al hombre, en energías espirituales y en sacrificios materiales, que los regímenes fascistas y comunistas.

El personalismo tiene como misión lograr la unión entre valores espirituales, desconsiderados a sus ojos por la utilización que ha hecho de ellos el mundo del dinero, y las autenticas riquezas, también espirituales, que se han conservado en el alma popular con mayor autenticidad que en cualquier otro sitio.[2]

Mounier, Emmanuel, “Manifiesto al servicio del personalismo” en Obras 1, Editorial Sígueme, Salamanca, 1992, Págs. 717- 755



[1] “La sociedad política” en Manifiesto al servicio del personalismo. Mounier Emmanuel

[2] “¿Con quién?” en Manifiesto al servicio del personalismo. Mounier Emmanuel

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo curiosiad acerca de la
"igualdad espiritual" me hace ruido la palabra espiritual ya que no había oído hablar de igualdad espiritual, simplemente habia oído la palabra igualdad y comprendo a grueso modo su sentido, pero sí me gustaría que abordaras desde Munier la palabra espiritual.

víctor guerrero dijo...

Si el Estado no es una comunidad espiritual, no está por encima de la patria ni de la nación, ni de las personas, no tiene por qué determinar la vocación de las personas ni la orientación que esa vocación ha de seguir, entonces mi duda es: ¿cuál es la función específica del estado, y si favorece o no la vocaión de la persona?

Anónimo dijo...

Esto del personalismo creo yo que el hombre tiene la nececidad de vivir en comunidad, y el estado no dtermina al hombre en esto estoy de acuerdo, pero lo que no me esta claro es lo de la comunidad espiritual ¿a que se feriere?

Mario Olivera dijo...

Ante el texto en cuestión me han surgido algunas dudas; y siendo consciente de que ya se te ha pedido considerar la diferencia entre sociedad, patria, nación y estado; me gustaría poner en consideración cuál es la relación que existe entre cada uno de estos. Por ejemplo: El conjunto del texto me demuestra que fácilmente se puede anteponer a la noción de patria, la noción de comunidad; por otro lado, la noción de patria parece que bien podría, y sin ningún problema, anteceder, e incluso contener, a la noción de sociedad, sin embargo se dice que la patria es la más primitiva e instintiva de estas sociedades. ¿Cómo es que suceden estas relaciones, y en qué se pueden fundar las posibles diferencias y las posibles relaciones? ¿Acaso en la cantidad, en la cualidad, en la afinidad, en la afectividad, en la finalidad, etc? . Me parece que necesariamente tiene que haber una relacion de jerarquización, al menos en la especulación, para una mejor comprensión, y al mismo tiempo, establecer las posibles relaciones.

Y en el tercer párrafo de "la sociedad internacional e interracial" se habla de que a los pueblos colonizados se les ha librado de males reales, pero se les ha dejado el alcohol, estupefacientes, enfermedades, etc. ¿No son acaso estos últimos males reales? ¿acaso son males ficticios, irreales e inexistentes? ¿A qué está denominando mal real Mounier?

Solo un pequeño comentario y algunas pequeñas inquietudes, espero que te pueda ser de utilidad alguna...

Anónimo dijo...

En tu texto mocionas mucho la palabra espiritual, espirituales, pero yo quisiera saber a qué te refieres o a qué se refiere el autor al utilizar esta palabra.