La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento

La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento
Rembrandt, Filósofo meditando

jueves, 6 de marzo de 2008

REPRESENTAR Y HABLAR

Las palabras y las cosas.

Michel Foucault.

Capítulo III Representar.

Capítulo IV Hablar.

Pp. 53-126.

Basándose en la obra de Don Quijote trata de mostrar todas sus vueltas y revueltas, las aventuras que pasa Don Quijote y traza los límites en donde destacan los grandes juegos antiguos de la semejanza y de los signos; allí se anudan nuevas relaciones. La obra de Don Quijote está hecha de palabras entrecruzadas; pertenece a la escritura errante por el mundo, es decir, entre la semejanza de las cosas.

En cuanto al orden, se establece sin referencia a una unidad exterior. Presentando una comparación mediante una división y después la aplicación de una unidad común , es decir, comparar y ordenar la misma cosa: la comparación por orden es un acto simple que permite pasar de un término a otro y después a un tercero, mediante un movimiento absolutamente interrumpido.

El orden puede ser a la vez necesario y natural con relación al pensamiento y arbitrario con relación a los cosas, puede ser colocado en un punto del orden o en otro en que el orden cultural y humano se realiza, partiendo de las nociones de identidad y diferencia, replanteadas. El orden exige identidad pero impone jerarquías, legitimadas por una moral, por la producción de un sentido, y, en esta legitimación, las redes discursivas propician aceptabilidad, cohesión, e imponen determinadas perspectivas.

El concepto que presenta Foucault con respecto a el Hablar, se da mediante una forma , es decir, una representación, la critica seda analizando a el lenguaje en términos de verdad, de exactitud, de propiedad o de valor expresivo. Se despliega, desde luego, en el orden reflexivo, como una crítica de las palabras.

La gramática general es el estudio del orden verbal en su relación con la simultaneidad que está encargado de representar, es decir, tiene como objeto al discurso, entendido como sucesión de signos verbales, en donde la representación se comunica y dialoga necesariamente con la reflexión. Lo que la gramática general toma como objeto es esta cosa ambigua, tan amplia como el conocimiento, pero siempre interior a la representación.

El verbo es la condición indispensable de todo discurso: y cuando no existe, cuando menos de manera virtual, no es posible decir que haya lenguaje. El umbral del lenguaje se encuentra donde surge el verbo. El verbo afirma, es decir, indica que el discurso en el que se emplea esta palabra es el discurso de un hombre que no concibe sólo los nombres, sino que los juzga. Toda la esencia del lenguaje se recoge en esta palabra singular verbo ser.

El cuadrilátero del lenguaje se forma mediante las teorías de la proposición, de la articulación, de la designación y de la derivación y así se forman los segmentos del cuadrilátero. Se oponen de dos en dos y se apoyan de igual manera. La articulación es lo que da contenido a la pura forma verbal, una vacía, de la proposición; la llena, pero se opone a ella como una denominación que diferencia las cosas se opone a la atribución que las une. La teoría de la designación manifiesta el punto de vinculación de todas las formas nominales que recorta la articulación; pero se opone a ésta, como la designación instantánea, gesticular, perpendicular se opone al recorte de las generalidades.

1 comentario:

Ernesto dijo...

el lenguaje es un aspecto muy importante, es el medio por el cual la persona puede expresar sus sentimientos y aquello que siente ante una situaciòn.