La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento

La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento
Rembrandt, Filósofo meditando

jueves, 6 de marzo de 2008

presentación de Maurice Nédoncelle

Maurice- Gustave Nédoncelle nace en Roubaix (Francia) el 30 de octubre de 1905 y muere en 1976, se desarrolla en u ambiente de cultura muy basta ya que su padre era profesor universitario. Realiza sus estudios en el seminario de san Sulpicio y en la Sorbona, es por ello que adquiere un espíritu ordenado y disciplinado, pero acogedor y humano a la vez. Es ordenado sacerdote en 1930, después de este acontecimiento se dedica a la educación y al estudio haciendo su doctorado en filosofía en la universidad de París, también estudió a los espiritualistas ingleses del siglo XIX. Realiza otro doctorado pero en teología en 1945 de donde era profesor.

En la presente obra, La reciprocidad de las conciencias, ve el principio de la comunión como constitutivo de la vida personal. Afirma que la conciencia personal no es posible sin la reciprocidad, y hace un arquetipo teológico utilizando la figura de la Santísima Trinidad pues la pluralidad de las personas no existe si no es por las relaciones reciprocas. Todas sus conclusiones se nutren de los estoicos, Plotino, san Agustín y santo Tomás pero vistos desde una conciencia personalista. Una de las razones por las que expone con mayor nitidez su tesis de reciprocidad es la discrepancia con el existente solitario autentico, como lo entiende Kierkegaard. Así pues la reciprocidad con la otra conciencia no es un accidente sobre venido a una conciencia aislada, sino que caracteriza esencialmente al hecho de la conciencia.

Al hablar de comunicación Nédoncelle nos dice que “lo que es comunicado no es una cualidad, sino el mismo yo”, por ello el nosotros antecede y culmina como una admirable conciencia integradora a cada sujeto consciente.

En el texto se habla acerca del mal, y parte de él es el obstáculo para que se de la reciprocidad, e intenta dar una solución a dicho problema y dice que es la fe cristiana en la redención. Define el mal como problema o desafío, como el trecho que las conciencias personales han de salvar para que se establezca una reciprocidad que no quede ensombrecida por la individualidad excluyente.

La efectividad de una comunidad solo se abre cuando se este instaurada la comunidad interpersonal Dios-hombre, en la que a la humanización de Dios corresponde la divinización del Hombre en Cristo.

Tomemos en cuenta que el personalismo nos conduce a la teoría de los valores, y en este caso no es la excepción, pues se va mostrando la libertad, como un valor de rebelión (en este caso para decir no a la comunicación y al dialogo). Y de la conciencia se dice que no solo reconstituye de de los acontecimientos del conocer, sino también frente al amar y al valorar.

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