La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento

La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento
Rembrandt, Filósofo meditando

lunes, 13 de octubre de 2008

Paisaje con una corza al fondo

Gerardo Domínguez Francisco

Interesante lo que Ortega nos narra en este capítulo, es precisamente una narración acerca de un hecho curioso: después de dar una descripción de dos personajes importantes (Nelson y Hamilton). Nos dice que ambos son unos grandes hombres llenos de cualidades, que en su tiempo podríamos llamar verdaderos hombres ¿y Napoleón? “Napoleón era más súper hombre o semi dios”[1] así estos se enamoran de lady Hamilton, ésta mujer que es la más hermosa de su país y que por su bonito rostro ha hecho que dos hombres se enamoraran de ella es un elemento muy curioso para Ortega y Gasset, porque realmente lady Hamilton nunca tuvo talento , ni siquiera fina educación, ni apenas gusto y buen sentido, pero ¿porqué dos hombres como Hamilton y Nelson se enamoran de ella?, siendo que podríamos catalogarla como una mujer corza, a esto Ortega mete a otro personaje llamado Olmeo, el cual le dice que lo que para él es un problema realmente no lo es porque es de lo más normal que hay:

“Sin embargo yo no veo ahí ningún problema; antes bien, un hecho ejemplar y luminoso como una ecuación matemática. El problema lo añade usted porque se acerca a tan claro hecho con una idea preconcebida, que es ésta: los hombres valiosos no se enamoran de las corzas”[2]

Bien, Olmeo continúa diciendo que el hombre se enamora de la mujer corza o de lo corza que hay en la mujer, pero entonces me hace una pregunta sobre si el talento de la mujer, su capacidad de sacrificio, su nobleza sus cualidades no son importantes, a lo que Olmeo contesta que sí ya que nosotros por ejemplo podemos alagar y ver lo valioso que nuestra madre o hermana tienen etc., pero cuando se trata estrictamente hablando de ”enamorarse” se enamora uno de la corza emboscada que hay de la mujer. Continúa diciendo que el hombre cuando quiere obtener algo lo obtiene por razones pero el amor de una mujer y su entrega apasionada es quizá la única cosa que no se logra por razones.
Finalmente habla de algo interesante y también curiosos acerca de la relación entre el hombre y la mujer, el centro del alma de la mujer, por muy inteligente que sea la mujer, está ocupado por un poder irracional, así, por ejemplo lo que desde el punto de vista varonil llamamos absurdo y capricho de la mujer es precisamente lo que nos atrae.

BILBIOGRAFÍA
Ortega y Gasset, José. Estudios sobre el amor. Ed. Espasa-Calpe, S.A., Madrid 1973

[1] Ortega y Gasset, José. Estudios sobre el amor. Ed. Espasa-Calpe, S.A., Madrid 1973, pág. 192
[2] Ibíd. pág 202

5 comentarios:

Anónimo dijo...

La historia que narra de enamoramiento que quiere dar a entender, creo que el tema sobre el enamoramiento ya lo habias mensionado, Ahora bien si no hay problema y el problema es la idea preconsebida entonces que es la idea o la imagen para èl y porque no se pueden enamorar. Pienso que hay una contradicción en este concepto.

Anónimo dijo...

es interesante lo que platea tu autor.
pero me surge una duda, ¿hasta que punto el hombre es conciente cuando se enamora sin importar con quien?, me parece que es necesario conocer no solamente desde lo exterior sino que tambien desde una perspectiva interna, lo que piesa y lo que siente, parece ser que solo le importa lo externo...lo físico...
y ¿que relacion o cómo se podria relacionar en la actualidad? ,me parece que existe ese tipo de fenómeno en la actualidad...

Mateo dijo...

Leyendo tu articulo me tope con la palabra corza y al buscarlo en el diccionario la definición ahí dada no me convenció del todo. A sí que quisiera que me explicaras que entiendes por corza, eso primeramente. En segundo momento, leí que hablas acerca de la relación hombre-mujer y mencionas el centro del alma de la mujer. Yo quisiera saber si es que Olmeo o Gasset lo mencionan, cuál es el centro del alma del hombre. Aquel motivo por el que la mujer al igual se fija en el hombre.

Vicman López dijo...

disculpa pero creo que no entendi por que mencionas a Napoleon. Y en cuanto a estos dos personajes de los que habla Ortega, que los hace ser “verdaderos hombres”, y entonces, a quines se les podría considerar como “falsos hombres”, y según tu consideración: ¿quienes serían los verdaderos hombres de hoy?

víctor guerrero dijo...

Del resumen que presentas, me surgen dos preguntas: la primera es quién o qué personaje hace el último comentario, porque no se si es Olmeo, o es una postura tuya, o directamente de Ortega, y la segunda cuestión es: sea quién haya realizado el comentario, cuál es tu postura ante dicho comentario.