Publicado originariamente, bajo el título de Fragmentos filosóficos, en 1944 en una edición fotocopiada de quinientos ejemplares, apareció como libro, ya con el título de Dialéctica de la Ilustración, tres años más tarde, y de esta primera edición aún se hallaban ejemplares a la venta a finales de los años 50's. A partir de la traducción inglesa en 1972, su contenido caló en la conciencia histórica a través del movimiento estudiantil.
La «dialéctica de la Ilustración» expresa, de entrada, la conciencia de la densa complejidad de los procesos que dieron lugar a la modernidad y significa, además, que esos procesos y la situación a la que ha conducido están marcados por una grave y fundamental ambigüedad: que pueden realizar la Ilustración, pero también liquidarla.
Los valores que estaban en juego para Horkheimer y Adorno (Libertad, Justicia, Solidaridad) y el interés de «salvar la Ilustración» fue lo que les movió a escribir la DI. Pues no hay otro modo, según ellos, de salvar la Ilustración, y con ella aquellos valores, que tomando conciencia de su «dialéctica», es decir, ilustrando a la Ilustración sobre sí misma.
Si la Ilustración ignora u olvida su propia dialéctica, «si no asume en sí misma la reflexión sobre (su) momento destructivo, firma su propia condena»1, advierten en el Prólogo de 1944 y 1947 a la DI.
En el inicio de la DI hay, como en el origen de la Teoría Crítica (TC), una experiencia histórica dolorosa, dramática para Horkheimer y Adorno: la humanidad (escriben en 1944) no sólo no ha avanzado hacia el reino de la libertad, hacia la plenitud de la Ilustración, sino que más bien retrocede y «se hunde en un nuevo género de barbarie»2. Horkheimer y Adorno se proponen comprender las razones de esta «regresión», que significaba para ellos el «fin de la Ilustración», más aún, «la autodestrucción de la Ilustración».
El iluminismo, en el sentido más amplio de pensamiento en continuo progreso, ha perseguido siempre el objetivo de quitar el miedo a los hombres y de convertirlos en amos. El programa del iluminismo consistía en liberar al mundo de la magia. Se proponía, mediante la ciencia, disolver los mitos y confutar la imaginación. Bacon desprecia a los partidarios de la tradición, quienes “primero creen que otros saben lo que ellos no saben; luego suponen saber ellos mismos lo que ellos no saben. La credulidad, la aversión respecto a la duda, la precipitación en las respuestas, la pedantería cultural, el temor a contradecir, la indolencia en las investigaciones personales, el fetichismo verbal, la tendencia a detenerse en los conocimientos parciales: todo esto y otras cosas más, según él, han impedido las felices bodas del intelecto humano con la naturaleza de las cosas, para hacer que se apoyara en cambio con conceptos vanos y experimentos desordenados.
Horkheimer, Max y Adorno, Theodor W, Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos., [Traducción de Juan José Sánchez], Editorial Trotta, Colección Estructuras y Procesos. Serie Filosofía, Madrid, 3° Edición, 1998, Págs. 9-50.
4 comentarios:
EL INTENTA SALVAR A LA ILUSTRACIÒN ¿PERO DE QUE?Y LOS VALORES DE: LIBERTAD, JUSTICIA Y SOLIDARIDAD QUE PAPEL JUEGAN EN LA DIALECTICA.
Interesante la Dialéctica de la ilustración como primer acercamiento, aqui me surge una duda acerca de lo que el iluminsomo en el sentido más amplio persigue como objetivo, ¿cuál podría ser la radicalización o extremo de esta postura, de querer convertir al hombre en amo de todo o simplemente no puede dar en en esta postura tal radicalización?
CREO QUE ESOS VALORES HOY EN DIA SE HAN PERDIDO O APARTIR DE ESO SE PUEDEN DECIR QUE SE ESTAN ACTUALIZANDO GRACIAS Y MUY BUENA EXPOSICION
De esta entrada sólo me surge una duda ¿Cuál es la relación que existe entre la "Dialéctica del Iluminismo" y la "Teoría Crítica"?
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