La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento

La filosofía es el arte de construir significados con el pensamiento
Rembrandt, Filósofo meditando

lunes, 22 de septiembre de 2008

¿Es posible justificar éticamente a Abraham por haber guardado

Lo ético es como tal lo general, y como lo general, lo manifiesto. La tarea ética del Particular consiste en abandonar su ocultamiento y manifestarse en lo general.
La fe no se nos da como primera inmediatez, como inmediatez subsecuente. Como la inmediatez más espontánea es la estética, la fe no es la estética. Lo oculto, lo recóndito es el acto libre del Particular. La estética requiere de lo recóndito y lo premia, la ética por su parte exige la manifestación y castiga lo oculto. Pese a la severidad con que la ética reclama la manifestación, no se puede negar sin embargo, que el secreto y el silencio puedan conferir a un hombre auténtica grandeza, en la medida que son signos de la interioridad. Por lo tanto, lo recóndito del Particular, está por encima de lo general. Y en este sentido, Abraham, tiene una justificación ética de su silencio.
Pero además, Abraham calla, calla pero no puede hablar; es ahí donde residen la angustia y la miseria. Puede contar todo, pero hay una cosa que no puede decir, y al no poder decirla, de modo que el otro pueda entender, no habla. Es incapaz de hablar porque no habla una lenga humana. Abraham no puede hablar, pues no puede decir aquello que lo explicaría todo, no puede decir que es una prueba; una prueba en que la tentación está constituida por lo ético. Abraham no habló, solo dijo una respuesta ante la pregunta de Isaac: "Dios mismo se proveerá de res para el sacrificio, hijo mío".
"Aquel que ama a Dios no necesita de las lágrimas ni de la admiración; por amor olvida sus sufrimientos, sí, y los olvida tan absolutamente que no quedaría tras él ninguna huella, si no fuese el mismo Dios quien viene a recordárselo; pues ve lo que está oculto, conoce la aflicción, cuenta las lágrimas y no olvida nada".

EPÍLOGO
Lo que Kierkegaard considera como genuinamente humano es la pasión, en la que cada generación comprende plenamente a las otras y se comprende a sí misma, de modo que ninguna generación ha enseñado a otra a amar. Y la pasión más grande del hombre es la fe, no hay nadie que la rebase. Pero quien llega a la fe no se detiene en ella, pues en ella se juega el sentido de su existencia. Sin embargo, tampoco va más allá, hacia algo diferente, pues cuando descubre esto, encuentra otra explicación.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante la actitud de Abraham al "callar", pero yo opino que cuán difícil es para el hombre tomar la actitud de Abraham,¿cómo puedo tener fe en alguien que no veo? cierto y estoy de acuerdo que aqui es donde entra lo que Kierkegaard llama angustia y miseria. me surge enotnces una duda ¿Es Ético que el hombre olvide sus sufrimientos, olvide sus lágrimas y la admiración por amor a Dios, siendo que estos elementos son parte integral del hombre?
un simple duda suerte.

Anónimo dijo...

me parece que habraham es sometido a una prueba como bien lo manifiestas, la prueba de fe, y la forma de tomar el sufriemiento como tal, es increible, pero ¿que tan humano es lo que expeimenta? hasta que punto Dios es justo con él, ciertamente el hombre con tal de ganarse la salvacion se somete a cualquier cosa, siempre y cuando Dios haya mandado. ¿pero podriamos decir que ahi ya no es el sino que su libertad es arrebatado por alguien..espero que mi comentario vaya en la linea de tu tema...