Gerardo Domínguez Francisco
José Ortega y Gasset
Antes de hablar de lo que he leído creo conveniente exponer a este autor, algo de su vida, pensamiento en general y época en la que vivió:
José Ortega y Gasset no fue sólo filósofo, sino que también ensayista nacido en Madrid en 1883, Ortega se centra en la palabra circunstancia, mantiene los principios del perspectivismo, por lo demás, Ortega vivió un una época en donde España sufría de muchos conflictos políticos, la época del nacimiento hasta la muerte de Ortega se dan muchos movimientos revolucionarios, un golpe de estado que desconcierta a la sociedad española y muchos otros acontecimientos que darán pi a la gran guerra civil española.
Este texto comienza hablándonos de la persona de José Ortega y Gasset, un personaje que dentro del ámbito de la filosofía resulta fuera de lugar en cuanto a forma de escribir, así el texto al abordar a José Ortega en su forma de escribir se pregunta: ¿cómo es posible que un filósofo escriba con tanto gusto, tanto placer? ¿acaso es normal que un filósofo tenga esa voluntad de estilo, así Ortega nos muestra una forma de expresarse innovadora hasta entonces, por ejemplo encontramos en la escolástica a autores que no se daban el lujo de escribir y expresar sus ideas como lo hizo José Ortega, Ortega opta por un ideal basado en ser un filósofo a la manera en que este se había decantado en el curso del siglo XIX, es interesante cómo los discípulos de Ortega no imitaron a su maestro, ellos practicaron el genus dicendi que Ortega había traído de Alemania , el sistemática y tratadista, lo que se consideraba la prosa científica. pero ¿cómo hacer filosofía y al mismo tiempo escribir sobre las mil cosas que suceden en la vida? Ortega sin duda Ortega escribe siempre desde la filosofía.
Un dato importante que el texto nos expone es un término del siglo XVII que Ortega puso nuevamente en circulación y que, en realidad el reinventó: el concepto de “salvación”, así nos dice:
“La salvación no equivale a loa ni ditirambo, puede haber en ella fuertes censuras. Lo importante es que le tema sea puesto en relación inmediata con a las corrientes elementales del espíritu, con los motivos clásicos de la humana preocupación. Una vez entretejidos con ellos queda transfigurado, transubstanciado, salvado”[1]
El siguiente capítulo de este libro versa sobre uno de los hallazgos de Ortega– continúa el texto- nos encontramos con la distinción orteguiana entre “ideas” y “creencias”, las primeras las llama opiniones individuales de las que somos conscientes y que consideramos verdaderas o probables, también son producto de una actividad intelectual; las segundas suelen permanecer inconscientes. Son ellas nuestras convicciones más profundas y persistentes, y son objeto de adhesión espontánea que semeja más una fe irracional, al tocar las creencias alcanzaríamos un estrato más profundo que el entendimiento , llegaríamos a una forma de vida. Así el texto nos hace alusión a estas distinciones.
La últimas páginas de este primer apartado nos explica que el concepto central de la filosofía de Ortega es la vida, sin embargo ¿qué es la vida?, Ortega nunca define lo que entiende por vida, pero sí especifica que no hay que entender este concepto en el ámbito de lo orgánico.
BIBLIOGRAFÍA
- Rossi, Alejandro. José Ortega y Gasset. México F.C.E., 1984
[1] Rossi, Alejandro. José Ortega y Gasset. México F.C.E., 1984. Pág. 27
martes, 26 de agosto de 2008
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1 comentario:
la verdad es que sé muy poco de Ortega, sé que escribe a modo de ensayos sobre cuestiones de la vida cotidiana, pero me gustaria que profundizaras en una obra de él.
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